domingo, 25 de junio de 2017

Indicadores urbanos

De guarisnais
Publicado en La Voz de Galicia, edición Ferrol, el 25 de junio de 2017

Hace demasiado calor como para que nos enfrasquemos en análisis de datos estadísticos y porcentajes. Lo entiendo. Pero no queda más remedio -ya lo siento- que echar un vistazo al Informe de Indicadores Urbanos 2017 que se acaba de publicar. La investigación está realizada por el INE y se encuadra en un estudio de rango europeo, el Urban Audit, que es algo así como la puesta en común de datos que permiten hacer una auditoría sobre la calidad de vida en las ciudades. En el caso español se tienen en cuenta las 126 ciudades de más de 50.000 habitantes y, por tanto, están las siete más pobladas de Galicia. Ferrol también…de momento.

De los indicadores más relevantes se deduce un diagnóstico claro para la ciudad departamental y su área funcional: la situación es grave. Conocida y esperada, pero grave. Ferrol presenta una tasa de actividad del 51,4%, lo que la coloca en el puesto 125 sobre 126. Esto indica, dicho con brevedad, que hay aproximadamente un empleado en activo por cada perceptor de una prestación económica (jubilación, desempleo, invalidez, viudedad, etc…) lo que es económicamente insostenible dentro de nuestro modelo de bienestar. Igualmente es la ciudad que tiene la tasa de envejecimiento más alta de todo el ranking: el 27% de todos sus habitantes tiene más de 65 años. Destaca también el bajo tamaño medio de sus hogares, el alto porcentaje de casas deshabitadas y uno de los porcentajes de desempleo más altos de Galicia.

Todos estos indicadores (hemos visto sólo una muestra) mejoran levemente si en lugar de la ciudad se comparan los datos del Área Urbana Funcional (AUF). Estadísticamente se trata de un área de 150.000 habitantes compuesta por los municipios en los que el 15% o más de su población se desplazan a la ciudad de cabecera por motivos de trabajo. En este caso son: Ares, Cabañas, Fene, Ferrol, Mugardos, Narón, Neda, San Sadurniño y Valdoviño. Habrán comprobado que con relación a la Mancomunidad aquí se incluye San Sadurniño y se excluye Cedeira, pero el resto de la metrópoli es la misma. En todo caso, de las 109 AUF analizadas, la ferrolana continúa presentando datos en la parte baja de la tabla.

Por lo demás, las proyecciones demográficas del propio INE para los próximos 15 años son negativas. En el mejor de los escenarios señalan un decrecimiento para Galicia del 8% de su población. Aplicado al AUF ferrolana supondrá una pérdida de otros 12.000 habitantes, de los que 6.000 los perderá Ferrol. El peor de los escenarios ya no se lo cuento, pero presenta una ventaja con la que algún nachiño autodestructivo seguramente estaría muy contento: Ferrol perdería tanta población que ya no aparecería en estos estudios de las ciudades más importantes de España.

domingo, 18 de junio de 2017

Día del Modernismo

De guarisnais
Publicado en La Voz de Galicia, edición Ferrol, el 18 de junio de 2017

El diez de junio se celebró el Día Mundial del Modernismo en ciudades tan importantes para este movimiento artístico como Riga, Nancy, Bruselas, Viena y Praga; en Portugal, Aveiro y en España, Barcelona, naturalmente. La fecha se eligió en recuerdo de Antonio Gaudí, quien falleció el diez de junio de 1926 atropellado por un tranvía. Gaudí, conviene recordarlo, fue uno de los máximos exponentes del Modernismo, ese arte pasajero que definió Bonet Correa como símbolo de una nueva forma de vivir en una sociedad más flexible y rica, más avanzada, capaz de generar grupos inconformistas, refinados y decadentes. El inconformismo de Antonio Gaudí, junto a sus rasgos personales modulados por su ferviente catolicismo, su pertenencia a órdenes masónicas y su tipo de vida de extrema austeridad, le llevó a la búsqueda de un arte inspirado en la naturaleza y una nueva forma de estilo orgánico que trasladó a la arquitectura, pero también al diseño de muebles, lámparas, vidrieras, esculturas, retablos y forjas. Buena parte de su obra, tutelada desde la cátedra universitaria que lleva su nombre, está reconocida mundialmente. Así el Parque Güell y su Palacio y Pabellones, el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, las casas Calvet, Batlló, Milá, Vicens, el Capricho de Comillas, etcétera.

Alrededor del Día Mundial del Modernismo se realizan muchas actividades complementarias como exposiciones, ferias, rutas, conferencias, publicaciones que, año tras año, ponen en valor esta corriente artística. Esto sucede en muchas partes del mundo, aunque en España, a excepción de Barcelona, no he visto en la programación nada relevante en ciudades como Salamanca, Melilla o Cartagena. En Galicia, tampoco.

Ferrol mantiene la Ruta del Modernismo y, de vez en cuando, hace alguna exposición sobre Rodolfo Ucha, aunque no se ha sumado -que yo sepa- a esta celebración. El impacto de la arquitectura de Ucha en su etapa modernista -que prácticamente coincide con su período como arquitecto municipal, de 1909 a 1936- ha sido recogido en algunas publicaciones y está citado en los catálogos del Museo del Modernismo barcelonés. La Fonda Suiza, la Pescadería, el edificio de El Correo Gallego, el Hotel Ideal, el chalet Antón, el Casino, la fachada del Jofre, la Casa Romero y algunas obras más, podrían servir de embrión para la creación de un Centro de Estudios del Modernismo a ubicar, lógicamente, en un edificio de su autoría. La arquitectura modernista ferrolana es parte sustancial de su patrimonio artístico y cultural. Tiene el valor que le otorgan los arquitectos y los expertos en arte, que es mucho. Otro tanto debería ser el valor que le otorga la ciudadanía y sus representantes. Aquí falta una pizca. 

domingo, 11 de junio de 2017

A quince kilómetros

De guarisnais
Publicado en La Voz de Galicia, edición Ferrol, el 11 de junio de 2017

A principios del siglo XX la distancia entre Ferrol y La Coruña era muy grande. Trasladarse de una ciudad a otra era hacer frente a un auténtico viaje, una odisea, una aventura. Así nos lo contaba Wenceslao Fernández Flórez en la etapa que vivió en Ferrol, entre 1906 y 1911 y, con frecuencia, iba a su casa coruñesa a visitar a sus familiares. Podía utilizar la diligencia de caballos que salía de la plaza de España y quedarse helado hasta el punto de no sentir sus piernas y no saber si eran suyas o de otro viajero. O intentarlo en el tren, aunque nunca se sabía ni a qué hora saldría ni cuántas paradas haría por el camino ni el tiempo que habría que esperar en el apeadero de Betanzos. Tenía además la opción del vapor, embarcando en el Marqués de Amboage o en el Mosquito, los que hacían la carrera en aquellas fechas. Aunque, en cualquiera de los casos, habría de emplear toda una jornada repleta de imprevistos y cargada de emociones.

Cincuenta y pico años más tarde, en la década de los sesenta, un maestro de la arquitectura contemporánea, Andrés Fernández Albalat, sorprendió a la comunidad científica y política con su discurso de ingreso en el Instituto José Cornide titulado “La Ciudad de las Rías”. Se trataba de un ambicioso proyecto para hacer una gran área metropolitana en el Golfo Ártabro, con un eje de vertebración que consistía en tres puentes sobre las rías de La Coruña, Ares y Ferrol. Corría el año 1968 y Albalat defendía la necesidad de organizar y planificar el territorio, el urbanismo, aprovechar el potencial de las dos ciudades y tender puentes que posibilitaran un mejor desarrollo. Era, por lo demás, lo que se estaba haciendo en otros lugares europeos y americanos, con una visión más amplia e integradora que la de aquí.

La idea del adelantado Albalat no murió. Avanzaron las infraestructuras y ahora, el ingeniero Santiago Hernández, catedrático de la USC, presenta su proyecto ERA2017, una evolución del ERA2000 que presentó al mismo tiempo que el proyecto del puente de la Constitución de Cádiz. Dos puentes: Ferrol-Mugardos y Ares-Lorbé, para conectar con la vía ártabra, ya construida, acortarían la distancia Ferrol-Coruña a 15 kilómetros. Un paseo corto que uniría ciudadanos, polígonos industriales, zonas portuarias, terminales del AVE y aeropuerto, campus universitarios, grandes áreas residenciales, complejos sanitarios…en resumen, una gran área metropolitana. El profesor Hernández afirma que el proyecto no presenta grandes retos técnicos ni de financiación, pero sí grandes dificultades políticas, de voluntad e interés por parte de la sociedad. Porque obras de esa envergadura ya se han hecho, entre ellas el puente de la Constitución de Cádiz. Y en buena hora.

domingo, 4 de junio de 2017

Autodestrucción

De guarisnais
Publicado en La Voz de Galicia, edición Ferrol, el 4 de junio de 2017

El proyecto Ría de Ferrol – Ciudad 2020, elaborado para conseguir dinero europeo que permita acometer proyectos de desarrollo urbano en los próximos años, aprobó en la repesca y por los pelos, pero aprobó. El documento EDUSI (Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado) presentado conjuntamente por los ayuntamientos de Ferrol y Narón obtuvo el visto bueno y estará dotado con 10 millones de euros, aunque aspiraba a 15. De ellos, 7,5 revertirán en proyectos ferrolanos, en el supuesto de que lleguen a presentarse en tiempo y forma, a ejecutarse y obedezcan a los retos contemplados en el texto aprobado. Confiemos en que, por una vez, se presenten proyectos interesantes, se ejecuten las obras con rapidez y calidad y, de inmediato, se utilicen y no queden abandonadas durante años. 

El documento en su versión definitiva está disponible en la página web del ayuntamiento. Como sucede en este tipo de convocatorias se trata de demostrar ante las autoridades de Bruselas que la ciudad adolece de una serie de necesidades, carece de recursos para solucionarlas y solicita financiación europea. Lo habitual en estos casos. Aunque, lamentablemente, habitual ha sido también la justificación y explicación previa de cómo está la ciudad y porqué se llegó hasta aquí. En esta parte del texto se pueden leer afirmaciones como que la sostenibilidad económica, social y ambiental están en quiebra o que la comarca lleva 250 años sin generar empleo. Más adelante se dice que la culpa del espolio al que fue sometido Ferrol la tienen la Armada, los astilleros y el Puerto, a los que se suma que, reproduzco textualmente, “Ferrol cuenta en su haber con personajes relevantes en la vida política como Concepción Arenal, Pablo Iglesias o el dictador Francisco Franco. Como se puede apreciar en esta pequeña muestra, posiciones muy dispares que siguen vigentes en la ciudad en estos últimos tiempos de democracia, procurando una tensión política que se traduce en la alternancia continua entre ideologías en las corporaciones municipales”. Y todo esto deriva en crispación en la calle, debilidad congénita de las corporaciones, frustración y desidia entre los funcionarios, carencia de proyecto de ciudad, situación grave ante la que “la municipalidad no tiene ni recursos ni estabilidad suficiente para iniciar la cruzada contra las fuerzas estatales” (sic).

No sé lo que pensarán quienes hagan el seguimiento del proyecto Ría de Ferrol-Ciudad 2020. Espero que sigan obviando el victimismo, la afición a la autocrítica despiadada y el empeño autodestructivo de los responsables de esta visión apocalíptica de la ciudad. Porque Ferrol atraviesa una mala época, es verdad, pero encontrará su camino. A pesar de todo.

domingo, 28 de mayo de 2017

Mucho más que hacer la compra

De guarisnais
Publicado en La Voz de Galicia, edición Ferrol, el 28 de mayo de 2017

La segunda quincena de mayo se ha convertido en una fiesta internacional para la promoción de los mercados locales. La iniciativa Quiere tu mercado hace que muchos compradores, vendedores, gestores y propietarios de los mercados tradicionales (nuestras plazas de abastos) las pongan en valor. Se hacen fiestas, promociones, talleres de cocina, se decoran los puestos de los placeros y se anuncian en los periódicos. Para sensibilizar a la ciudadanía, se dice, que debe comprar en sus mercados de toda la vida. 

Es verdad que a millones de personas, la inmensa mayoría vecinos de las ciudades con mayor tradición, historia y cultura de Europa, no les hace falta esta campaña de marketing. Simplemente en sus ciudades se mantiene la costumbre -sana y sostenible- de conservar, cuidar y potenciar sus mercados tradicionales. Roma, París, Lisboa, Venecia y, en España Barcelona, son ejemplos de esto. En el caso gallego, el mercado de abastos de Compostela es un referente a nivel estatal. 

En la campaña promocional Quere o teu mercado han participado noventa plazas de abastos, sobre un total de ciento cinco que tiene registradas la Xunta de Galicia. Tiene registradas y nada más. Vivimos en una zona del mundo en la que los conflictos competenciales -léase políticos- condicionan tanto la vida de los administrados que, habitualmente, la paralizan. El caso de las plazas de abastos es sintomático. Son propiedad de los municipios y ninguna administración superior tiene datos del conjunto de su actividad. Hoy día no está consolidada la información de cuántos empleos generan, cuál es el volumen total de negocio o cuántos productos comercializan. Ni siquiera existe una publicación oficial sobre los mercados de abastos gallegos, ni sobre su valor arquitectónico, urbanístico, patrimonial y comercial. 

Si focalizamos la atención sobre las plazas de abastos ferrolanas el panorama es todavía más desolador. A Magdalena, Recimil y Caranza no han tenido suerte con un sinfín de corporaciones locales que les prometieron ayudas y cuidados. Los resultados evidencian lo contrario. Incapacidad para gestionar el derribo de las instalaciones provisionales de la Magdalena (¿qué parte de “provisional” no son capaces de entender?) para urbanizar el entorno de la plaza. Desinterés a la hora de dedicar partidas presupuestarias a la rehabilitación, mantenimiento, limpieza y acondicionamiento de sus instalaciones. Caranza, Recimil y A Magdalena son los mercados de abastos menos queridos por los representantes políticos elegidos por su propietario, el vecindario de Ferrol. Unos vecinos que sí saben que comprar en ellos es sinónimo de calidad, salud, sociabilidad, empleo y sostenibilidad. De hacer ciudad. 
 

domingo, 21 de mayo de 2017

Los tilos de la plaza de Armas

De guarisnais
Publicado en La Voz de Galicia, edición Ferrol, el 21 de mayo de 2017

Los tilos de la plaza de Armas se están convirtiendo en los grandes elementos transformadores de la ciudad, en su mejor baza terapéutica. Y todavía no se plantaron. Los tilos de Armas, en cuanto lleven unos años enraizados en la tierra de la Magdalena y se hayan habituado a la brisa atlántica que recorre sus calles rectas, nos regalarán sus flores aromáticas. Porque los tilos, además de ser unos árboles de porte majestuoso ampliamente utilizados para adornar paseos, avenidas y plazas, son en esencia unos árboles sedantes, calmantes, relajantes de la excitación nerviosa. Y no digamos ya la tila, esa bebida antiespasmódica que se hace con las flores del tilo en infusión de agua caliente. ¡Ay, cuanta falta hace que los representantes políticos municipales tomen infusiones de tila! ¡Y qué grandes beneficios aportarán sus aromas cuando, en medio de los rifirrafes partidistas habituales en el castillo de los pirulitos, algún bedel abra las ventanas del salón de plenos y, de forma inmediata, a los señores concejales se les insuflen grandes dosis de tranquilidad, de serenidad, se les estimule la prudencia y se les esfume la dañina y excesiva tensión nerviosa! Por eso afirmo, rotundamente, que los tilos les vendrían muy bien estos días para serenar sus ánimos, después de conocido el suspenso inapelable que todos, sin excepción, obtuvieron de la ciudadanía. El Instituto Sondaxe así lo confirmó, aportando una amplia batería de datos y calificaciones resultado de la encuesta recientemente realizada, con muestra específica para el municipio ferrolano. Repasemos. El alcalde Suárez (Ferrol en Común): 4,03, suspenso, y la peor nota de los alcaldes de las siete ciudades gallegas. Iván Rivas (BNG): 4,16, suspenso. Martina Aneiros (PP): 3,73, suspenso. Ana Rodríguez (Ciudadanos): 3,07, suspenso. Beatriz Sestayo (PSOE): 2,81, suspenso y la peor nota de los representantes socialistas gallegos. ¡Qué cartilla de notas! Todos suspensos, en caída libre, y con media legislatura por delante. El panorama pinta mal y el tiempo para que su gestión se traduzca en una nota de aprobado es cada vez menor. Para ayudarles en la repesca electoral, además de la ayuda de San Julián, será preciso agilizar los trámites para que comiencen las obras de rehabilitación de la plaza de Armas y se puedan plantar los tilos. De paso, el arquitecto Carlos Pita -autor del proyecto- además de dirigir los trabajos nos seguirá deleitando con sus pensamientos urbanísticos de cabecera, como aquellos de “la ciudad es el espacio de los pies secos” o “es muy necesario pisar tierra”. Añadiremos el de “los tilos son beneficiosos para la política municipal”. Ojalá fuera así. Sería de agradecer.

domingo, 14 de mayo de 2017

Casares y Siro, más que amigos

De guarisnais
Publicado en La Voz de Galicia, edición Ferrol, el 14 de mayo de 2017

En la columna Á marxe do tempo que durante tantos años mantuvo en este periódico, Carlos Casares escribió en marzo del 2000 un texto titulado Adiviñas. Contaba como una estudiante de COU ferrolana le había enviado un escrito sobre los orígenes de su nombre de pila y le hacía una descripción de sus características personales. Afirmaba que los que tenían ese nombre eran optimistas, de carácter positivo, demasiado arriesgados y un poco presuntuosos, cosas con las que Casares estaba de acuerdo. También se mostraba sorprendido porque la joven estudiante relataba que necesariamente tendría un gusto especial por las tertulias y las conversaciones con amigos, algo, por otra parte, bien conocido por todos los que seguían la trayectoria del autor ourensano.

El 6 de julio de 2016, en una terraza del Cantón, manteníamos tertulia de sobremesa un grupo de asistentes y conferenciantes del curso de Pensamiento Gurméndez que todos los veranos tiene lugar en el campus universitario. Allí estaban los filósofos Javier Gomá, Reyes Mate y Alberto Sucasas, el profesor de literatura Paz Gago, junto a Germán Castro, Siro López, Xoán Rubia y este cronista. Por alguna razón que no viene al caso, le pedí a Siro López, -el ensayista, pintor y caricaturista de Esteiro-, que nos contase alguna anécdota de su más que amigo Carlos Casares, particularmente sus aficiones e inquietudes personales. Siro le describió como un tanto “preguiceiro” para los trabajos largos, pero con enorme facilidad para la columna, como contador de historias y como tertuliano encantador y embaucador, algo que sumaba a su principal característica, su señorío. Carlos, contaba Siro, jamás permitía en su presencia una mala palabra, un gesto maleducado, una salida de tono.
 
A Siro López y Carlos Casares, además de su gusto por la comunicación breve, directa y sin rodeos -Casares a través de los artículos cortos y Siro mediante las líneas de sus caricaturas-, les unía el respeto y admiración por Ramón Piñeiro, quien fuera su maestro y con quien compartieron afinidad ideológica y política. Probablemente alguna charla en su casa les condujo al atrevimiento de publicar en 1973 la serie “Con esta lupa”, escrita por Casares e ilustrada por Siro, sobre política internacional y escrita en gallego.

Tres días después de aquella tertulia en el Cantón, el 9 de julio, la Real Academia anunciaba que en las Letras Galegas 2017 se homenajearía a Carlos Casares. Le envié a primera hora de aquella mañana un wasap a Siro comunicándoselo, a lo que contestó: “alégrome moito”. Ahora, a pocos días de la celebración, no dejo de pensar en las capacidades adivinatorias propias de los ferrolanos.